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Mis recuerdos de la glorieta de Embajadores comienzan  cuando era una niña de 4 o 5 años, cuando había tranvías, recuerdo de una manera clara el bulevar de la glorieta de atocha, con los árboles frondosos y fuentes para beber agua,  por ese bulevar jugábamos mis hermanos y yo.

Otros recuerdos de la glorieta son los que me  contaba mi madre, que solo había 3 casas, y lo demás eran campos. También recuerdo cuando antes de construir las casas de enfrente de la mia, se veía a lo lejos el horizonte. Además recuerdo la churrerería, que era famosa en Madrid, recuerdo que  trabajaban en ella Atilano y sus hijos, a  lo que se debía su nombre. También recuerdo una fábrica de cafè, y un quiosco  que estaba a las puertas de mi casa y vendian chucherías y tebeos.

En la glorieta también estaba la veterinaria, y ahora y en su lugar, está el Instituto Cervantes, también la Casa de Baños y la escuela de ingenieros técnicos industriales.

Mi casa se construyó en los años cuarenta, y yo llevo viviendo en ella toda mi vida, lo que es la glorieta de embajadores ha tenido varias remodelaciones la última creo recordar siendo alcalde Álvarez del Manzano. MJR.

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