Nuestra pequeña gran familia

Somos la Mini de Cobeña, una residencia muy risueña. En ella vive Raquel, que hace fotografías muy bien. Rocío, es una mujer hermosa, que tiene una salud maravillosa. Mohamed, piadoso, señor de bien. Adela, trabaja de sol a sol que es una bendición. Carlos, el de los pasos largos. Miguel que juega al baloncesto muy bien. Vanesa, la mas lenta de la mesa. Fabio, remolón, todo el día en el sillón. Tomás, que cada día habla más. Florencio, el intelectual del centro. María Ángeles, que anda despacito como los ángeles. Julio, encantador y dispuesto, habría que darle un puesto. José Luis, que cada dos por tres sale a hacer pis. Alberto, el más deportista del centro. José Maestro, pensando en su piso en cada momento. Juan, que en su tiempo libre, maquetas le gusta montar. Simeón, el que más coca-cola bebe de la región. María José Mayor, siempre optimista y eso te alegra la vista. María José Muñoz, colaboradora mogollón. Marcelino, con mucha fuerza de voluntad, ya que está dejando de fumar. María Jesús, trotamundos, que se bebe el café y la coca-cola en un segundo. Magdalena, dibujando dibujando consigue ver todo el mundo. Pepe, café calentito y siempre con el dinerito. Edu el manitas, siempre nos arregla las cositas.

En la Mini de Cobeña convivimos profesionales y usuarios, y de todos podemos decir muchos halagos.

Susana, mujer madura, global y profesional; desde su despacho cuida de los usuarios como si fuésemos hermanos. Marian, siempre con su show; la mejor terapia es su sonrisa, siempre valiente y humana, a todos nos agrada. Beatriz, gran profesional, siempre junto a su ordenador buscando terapias nuevas, que nos quitan sombras y de luz nos llenan. Juana, sabe más que un banquero y cuenta el dinero del mundo entero; si no te cuadran las vueltas nos obliga a hacer cuentas. Carmen siempre con su afán de tanto limpiar. Leidy, vivaracha y limpia, tiene la residencia pulcra y limpia; parece una ratoncita muy bonita. Anún, la sandunguera, siempre hace comida buena, con platos sabrosos y nutritivos nos abre a todos el apetito .Guillermo, trabajador muy formal, nos presenta estampas de Renoir en un jardín de color ideal. Eva, pequeñita y pizpireta, cuando nos da clase de natación y deporte, a todos nos pone en orden. Laly, creativa, tranquila y amable a todos nos llena con su arte. Alberto, serio y formal, pero nunca trabaja mal. Edu, el último llegó y a todos nos ganó. Paula, filigrana de la palabra, nos llena con su espiritualidad de letras y profesionalidad. Pepe, humanista convencido; afable y dispuesto nos lleva siempre al huerto. Rubén, simpático, amable y hermoso con su caja de herramientas siempre es primoroso. El día del café nos hace esperar pero nos lo da fenomenal. Miriam, la más grácil y espigada pone en orden al personal; con su taller de actualidad su misión es informar. Patricia la polvorilla, a todos sitios va con prisa; baja mucho a los pisos a supervisar los guisos. Cristina, con sus clases de informática nos descubre el ordenador, ante una duda consultarlo es lo mejor. Fernando, buena persona, elegante y deportivo, a todos nos vela para llegar a la mañana con una sonrisa de buen camarada. Patricia, servicial y afable, atiende nuestras necesidades en la noche. Luisa, cariñosa, amable y servicial, siempre dispuesta a servir y a trabajar. Mª Cruz, creativa y cuidadosa con el medio ambiente, realiza agendas y cuida simientes. Susana, buena persona y humilde, con su gran corazón nos llena la vida de ilusión. Mónica, trabajadora y atenta, nos contagia el optimismo de la alegría de la vida y el amor.

Aquí estamos todos, dispuestos a mejorar la salud del personal.

Escrito por equipo del Rincón del Lector