La hora bruja (Daniel Florido y nosotras)

 

 

                              La hora bruja
Anochece…
un vértigo de silencio
suspende los latidos de la vida.
Las distancias anulan dimensiones
invadiendo relieves y presencias.
El nogal se mete en su sombra,
se hace sigilo el rumor del bosque
y un viento de algodones
rellena las trompetas del sonido.
Es la mutación solemne
donde los sentidos flotan
en limbos irreales.
Ahora vendrá la luna
con su grito pálido
y romperá el embrujo.
Volverá el taladro de los grillos,
la sierra de los sapos,
y la sangre detenida
recobrará su curso.
                                                                                    Daniel Florido

Anochece…

un día  de primavera

suspenden flores los magnolios de la huerta.

Las multicolores anulan glicinas,

los multicolores relieves igual que un caleidoscopio.

El ocaso del sol se mete en su sombra,

se escabulle con sigilo el cielo del ocaso

y un nuevo día de otoño da paso a la primavera y

rellena las fórmulas del solsticio.

 

Es la anunciación solemne

donde los nenúfares flotan

en lecho de las aguas irreales.

 

Ahora vendrán los nuevos días

con su enjambre de colores

y despertar el sol.

Volverá el embrujo de los días de colores,

la primavera de las flores llenas de colores

y la naturaleza detenida

recobrará la bella iluminación.

                                                 Daniel Florido y F. G. V.

Anochece…

Una noche tras de otra

suspende comer los kilos de la báscula.

Las dulces anulan las grasas

de las comidas relieves y andar

El sol se mete noche su sombra,

se acabó el sigilo el 21 del almanaque

y un día de años

rellena las hojas del árbol.

 

Es la balsa solemne

donde los peces flotan

en el agua, irreales.

 

Ahora vendrá la hora de comer

con su familia

y a su pueblo él volverá.

Volverá el día de los buenos,

la primavera de los tres meses,

y la hoja detenida

recobrará florecida.

                                      Daniel Florido y J. L. H. H.

Anochece…

un ciclón de media lunar

suspende aquí los misterios de la viola misma.

Los gritos anulan la tranquilidad

de los relieves melancólicos y humanos del alma.

El sol se mete en su sombra,

se va con sigilo el atardecer del día

y un embelesamiento de Águila Roja llega con fuerza

rellena las más profundas oquedades del corazón.

 

Es la noche solemne de San Juan

donde los pensamientos flotan

en unos vomitivos irreales.

 

Ahora vendrá la verdad del Águila Roja,

con su hacer más y más

y acontecer el tiempo.

Volverá el ser o no ser de los tiempos,

la noche de los santos,

y la noche detenida

recobrará vía purgativa, vía iluminativa y la unitiva (San Juan de la Cruz).

                                                                     Daniel Florido y J. G. A.

relojes

Anochece…

un hombre de palabra

suspende con los niños de la ciudad.

Las personas anulan

los preciosos relieves blancos.

El doctor se mete en su sombra,

se produce sigilo al hablar del tiempo

y un hombre de paja

rellena las sombras del pasado.

 

Es la felicidad solemne

donde los animales flotan

en escenas irreales.

 

Ahora vendrá la primavera

con su verde esplendor

y volverá el blanco.

Volverá el oscuro de los volcanes,

la felicidad de los hombres,

y la felicidad detenida

recobrará vida.

                                    Daniel Florido y M. J. V.

Anochece…por la noche

un día  de invierno

suspende de alumno los exámenes de la Universidad.

Las personas anulan muchas cosas

y los relieves, y de la finca

El niño se mete con su sombra,

se regresó el sigilo el niño del capitán

y un día de invierno

rellena las hojas del cuaderno.

 

Es la misa solemne

donde los niños flotan

en cejas irreales.

 

Ahora vendrá el profesor

con su amigo y maestro

y dará el toque.

Volverá el niño de los cuadernos,

la cocinera de los muchachos,

y la niña detenida

recobrará su libertad.

                                Daniel Florido y S. M. D.